Grupo de Trabajo de Creación e Interpretación - PNFA-UNEARTE: Creación
Unidad Curricular / TALLER
ORIENTADO DE CREACIÓN / Estimulación de nuevos procesos / Evaluamos / Inicio
Con la creación del Grupo se pretende hacer aportes a los estudios del PNFA Artes y Culturas del Sur desde una construcción colectiva sentipensante como lo propone la profesora Irahys Hernández. Los participantes en el TALLER ORIENTADO DE CREACIÓN E INTERPRETACIÓN 2024.
La Creación es un espacio para desarrollar estadios de la mente, del cuerpo, del alma, de los sentidos y de nuestro ser. En ella se expresa nuestra concepción de mundo, nuestros saberes, nuestra formación, nuestros valores, nuestra forma de ser social e individual, en fin, es una concreción de nuestras esencias en lo personal pero también en lo colectivo.
En nuestras experiencias y prácticas creativas nos develamos como seres multidimensionales y únicos al mismo tiempo, puesto que nuestras energías y vibraciones, nuestras gamas de capas áuricas y nuestros sentidos contribuyen a la creación en lo matérico contribuyen a la pragmática estética que denominamos nuestra obra de arte.
En el hecho del trabajo compartido desde las experiencias creativas de todos los compañeros de la Unidad Curricular: Taller Orientación de Creación e Interpretación y de la Profesora Irahys Hernández de UNEARTE, considero que fue un aprendizaje enriquecedor por el intercambio de experiencias que nos permite mirarnos desde el otro, a través de sus conocimientos, saberes, experiencias personales; y desde el hecho de conocerlo desde su hacer creador. Eso siempre deja en nosotros un conocimiento nuevo, además de la experiencia vivida y sentida. Es igual cuando asistimos a una obra de teatro, a un concierto, a un encuentro con poetas, a una exhibición de arte, al circo o simplemente nos sentamos a contemplar pasar el agua en la quebrada del Parque Los Chorros, se manifiesta en nosotros una experiencia de conexión profunda con el alma, el cuerpo y la mente. Se convierten en momentos de absorción de conocimiento profundo en nuestro plasma neuronal como pasa con los recuerdos. Las experiencias que, aunque las describas no tienen las palabras suficientes para poder concretar lo que quieres trasmitir a través de ellas.
En este intercambio de experiencias y saberes del grupo que estuvimos en el Taller con la profesora Irahys el conocimiento adquirido, desde su propuesta sentipensante, me dejó la sensación de esos momentos donde no puedo dejar de admirar la belleza que deambula por la calle, esa que pasa desapercibida para el transeúnte apresurado. Como ese momento de darnos cuenta que tiene el Waraira Repano para nuestra ciudad y que hemos de extrañar cuando estamos fuera de ella.
La experiencia vivida y vívida, esa que llena más allá de los sentidos para sustentar en la dimensión simbólica y la fuerza espiritual. que se deja de lado en la formación intelectual mediada por la cultura occidental y occidentalizada, y de un modo consciente nos conecta a nuestras esencias olvidadas, o descuidadas por las rutinas de las ciudades modernas occidentalizadas.
Porque tal vez, nos toca asumir un poco más la afectividad, en los procesos de la intelectualidad, como somos los venezolanos y las venezolanas, para que sintamos la fuerza transformadora del amor y podamos tejer otras tramas de alteridad y de encuentro interhumano en la ternura, como lo expresa Alí Primera en su canción o Mario Benedetti en su poesía, o como bien lo expresa Patricio Guerrero Arias (La chakana del corazonar desde las espiritualidades y las sabidurías insurgentes de Abya Yala): «el poder de la espiritualidad, a fin que podamos sentirnos parte de un bioverso en el que todo vive, todo tiene espíritu, corazón, energía, en donde todo comunica y todo enseña, para que redescubramos el sentido sagrado de la vida, para que sintamos las interdependencias cósmicas y que todos los seres humanos y no humanos somos hebras del telar sagrado que teje nuestra existencia; del poder del Ruray, el hacer, que está ligado a la dimensión femenina de la vida, para enfrentar el sentido patriarcal dominador y fragmentador de la vida, para que sintamos la paridad sagrada habitando en nuestros espíritus y cuerpos, que redescubramos formas distintas de hacer y de sembrar “metodosabidurías” que permitan aprender viviendo, haciendo de manera otra; y del poder del Yachay, la sabiduría, para que rompamos con la tiranía del logos, del racionalismo cartesiano que no nos ha hecho ni mejores ni más felices y que fragmentó nuestra condición humana y cósmica al decirnos que solo “somos seres racionales”, por lo que ya es hora de empezar a aprender de las sabidurías del corazón y de la existencia que nos han estado siempre enseñando que “somos estrellas con corazón y con conciencia”»
Una de las cosas que me resulta interesante y que me satisfizo del Taller fue el hecho de mostrar desde los haceres de cada uno de los compañeros participantes, porque considero que una de las cosas que nos han quitado como sociedad son los haceres (Ruray) para aislarnos de las sabidurías (Yachay) y mantenernos colonizados a las mercaderías materiales y espirituales, En el trabajo del Taller se aplicó esa visión bioverso: el que todo lo vive, y entender que todo tiene espíritu, que tiene corazón, tiene energía, y en donde todo comunica y todo enseña. Y cada uno de nosotros se convirtió pudimos sentirnos parte de un bioverso, en esta experiencia compartida.
Luis Duarte
Esto afirmó mi conclusión de que cada sujeto no tiene que ser categorizado, todos y todas podemos hacer distintas cosas, multidisciplinario. Claro está que el tiempo y la ejecución constante hacen al maestro. Sin embargo, visto como una práctica (sin hacer énfasis en la maestría o en el talento), resulta liberador: me saca del lugar común, provocando que piense y tenga reflexiones desde un campo distinto, pero que, sin embargo, a través de mi propia experiencia y labor, con la interpretación que realice, me ayuda a ramificar puntos de vistas de mi propia voz, y también de otros y otras, como forma colectiva.
Es importante, como vimos en clases, no solo interpretar (esa manera de leer una cosa o al otro/a, partiendo desde la propia experiencia, conocimiento y saber, para posteriormente exprésalo desde nuestro punto de vista), también es importante sentir, y tener voz para expresar ese sentir. Fue un acto sumamente difícil, ya que estoy acostumbrado a razonar como actividad casi diaria, sin embargo, en algunos momentos pude sacar esa voz para expresar ese sentir sobre algo en particular; esto nos lleva a explorar otra profundidad, y para una finalidad mucho más integradora: para empatizar, para sentirnos parte de lo que fluye alrededor. La interpretación es una parte, sentir es otra importante, y las dos nos abren reflexiones que no solo ayudarán a entender y comprender, también a comprometernos y a vivir, con uno mismo, con los otros/as, y todo lo que nos rodea.
Grupo de Trabajo de Creación e Interpretación - PNFA-UNEARTE:
Carlos Piñero
Richard Delgado
Simón Ceballos
Rodolfo Pérez
Antonio José Guevara
José Trinidad García
César Teppa
Felipe Benitez
Stiven Rodríguez
Irahys Hernández (Docente)
Luis Duarte (Organizador)










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